LEYENDA DE MANABÍ
Manabí está llena de
leyendas y relatos que en su mayoría ocultan enseñanzas morales. “Un cincuenta
por ciento de lo que se narra es realidad y otro porcentaje similar es
ficción”, dice el costumbrista Eumeny Álava, al referirse a las narraciones
mágicas de esta campiña.
Manifiesta Montero que en la
campiña manabita es común escuchar leyendas producto de la increíble
imaginación del campesino que se asemejan a las grandes mitologías literarias.
“Nuestro montubio tiene ese don de poeta, narrador innato, que lo hace único en
su género”, dice.
CANTÓN
JUNÍN
LEYENDA CUEVA DEL DIABLO
Cuenta la
historia que en épocas remotas estas cuevas fueron el hábitat de aborígenes
perseguidos por la justicia y el dormitorio de millares de murciélagos. Existe
en su interior inscripciones labradas por los visitantes en una especie de
ceremonial.
Según la
leyenda que se transmite de generación en generación, en este lugar existe una
laguna al fondo de la cueva, es el lugar donde hasta ahora nadie puede llegar
por lo inaccesible de los túneles que se angostan a medida que avanza el
explorador.
Se dice
también que existe un camarón de oro, guardián del recinto y que amenaza a los
profanos con desencadenar el diluvio o crear tal avalancha de agua que ahogaría
a los recintos aledaños a la cueva del diablo.
El paraje que rodea las cuevas es
bello, agreste, enigmático, cargado de misterios y envueltos entre las brumas
de recuerdos añejos y tradicionales.
CANTÓN
CHONE
El cantón Chone es una entidad
territorial una subnacional ecuatoriana de la provincia de Manabí, administrada por un municipio en sus instancias jurisdiccionales. Su sede y capital es
Chone, donde residen todas sus principales instituciones
públicas y privadas. El cantón Chone se extiende a lo largo de toda la zona
norte y septentrional de la provincia de Manabí, ocupando la mayor proporción territorial de dicha
jurisdicción, ubicándose en la zona noroccidental de la región costa
ecuatoriana y encontrándose situada en plena línea ecuatorial Está dividida a nivel hemisférico por dicha principal
línea paralela que la sobrevuela encima de un subsuelo productivo, húmedo y
tórrido. Oficialmente consta dividida en 9 parroquias: 2 urbanas y 7 rurales.
LEYENDA DE CHONE
Leyenda aborigen del Colibrí
Cuenta la historia que en la
época de los Chonanas cuando una mujer alumbraba, la partera le preparaba una
pócima especial a base del corazón de un colibrí o picaflor, un pájaro exótico
del trópico ecuatorial que lucha siempre pos subsistir con el polen de las
flores. El corazón del colibrí era disecado y se lo disolvía junto al zumo de
la flor de naranjo, es decir se coacciona la flor de naranjo en agua. Según la
tradición cuando el bebe nacía se le daba un poco de la pócima ya que si era
niño heredaba la bravura y valentía del colibrí y si era niña se le transmitía
la belleza de la flor de naranjo.
CANTÓN JIPIJAPA
JIPIJAPA, La Villa de San
Lorenzo de Jipijapa, también Xipixapa. Es un cantón ubicado al sur de la
provincia de Manabí En la franja costera
del ecuador.
La tradición cuenta que su nombre se deriva de un cacique
indio del lugar Xipixapa.
Su superficie es de 1.420 KM2
El cantón Jipijapa cuenta con 65.976 habitantes
con una Población Económicamente Activa de 20.561 personas (Censo 2001 INEC).
LEYENDA DE JIPIJAPA
LA MADRE DEL MONTE
A la Madre Del Monte se la relacionó con los viajantes a
quienes daba grandes sustos en los caminos rurales, que trepaba a los caballos
y ancaba los acompañantes largos trechos, desde luego sin que ellos lo notaran,
cuando así sucedía el susto era enorme. Los esperaba en las partes alta de la
vía, o arribada a un árbol, en más de una ocasión causó sendos problemas, los
caminantes temían viajar por las noches. La Madre del Monte, se hacía sentir.
Ciertas veces se presentaba en forma sorpresiva lo que hacía encabritar al animal lanzando al suelo al jinete. Que una vez un individuo completamente borracho salió a buscar más trago y nada más que al trepar una cuesta la “Madre del Monte” lo esperaba, quien eres tú, yo soy tu compañera, ven sube, pero el animal se rebeló corcoveando, lanzó por los aires a ambos, saliendo en precipitada carrera. La Madre del monte se alejó, quizá se adentró en la espesura, lejos, en espera de nuevas oportunidades.
Ciertas veces se presentaba en forma sorpresiva lo que hacía encabritar al animal lanzando al suelo al jinete. Que una vez un individuo completamente borracho salió a buscar más trago y nada más que al trepar una cuesta la “Madre del Monte” lo esperaba, quien eres tú, yo soy tu compañera, ven sube, pero el animal se rebeló corcoveando, lanzó por los aires a ambos, saliendo en precipitada carrera. La Madre del monte se alejó, quizá se adentró en la espesura, lejos, en espera de nuevas oportunidades.
CANTÓN DE PUERTO LÓPEZ
Lo que hoy es el territorio del cantón Puerto López
fue habitado durante la época aborigen por los
Valdivia,
y más tarde por los Mantas, dos de las culturas más importantes de la etapa prehispánica
del Ecuador.
En el
territorio de Puerto López se han encontrado restos arqueológicos de mucha
importancia, por lo que reconocidos arqueólogos realizado investigaciones
determinantes , que han dado lugar al descubrimiento de restos de templos en
Agua Blanca y en Salango, los mismos que son lugares turísticos.
LEYENDA DE PUERTO
LÓPEZ
ISLA DE
LA PLATA. Un
recorrido por la Isla de la Plata cuesta entre 35 y 40 dólares. En temporada de
avistamiento de las ballenas, para ver a los cetáceos tienen costos de 20 a 25
dólares.
La Isla
de la Plata forma parte del Parque Nacional Machalilla, y lleva ese nombre a
partir de la versión de que el pirata Francis Drake, habiendo supuestamente
robado un tesoro a barcos españoles, lo escondió en esta isla. Según la
leyenda, una gran parte de este tesoro aún se encuentra escondido en alguna
parte de la isla. En esta isla también es posible ver a muchas de las mismas
especies que habitan en el archipiélago de las Galápagos.
Los
visitantes que les gusta el ecoturismo pueden visitar las comunidades Las
Tunas, El Pital, Agua Blanca y Ayampe. Hay variada gastronomía y se puede
convivir con la naturaleza.




